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La playa mágica del Morro nov 12

La misteriosa

La misteriosa

Voy a compartir una  “dica”, como dicen allá, acerca de un lugar muy exclusivo. Me asalta la tentación de guardarme el secreto, no sea cosa que el lugar sea invadido…mmm… (cavilación egoísta).

 

 En fin, no creo que eso suceda, a la mayoría nos gusta estar acompañados por otra gente y generalmente huimos de los lugares solitarios.

Pero a veces…vale la pena, como en este caso. Sobre todo si uno es de ponerle el pecho a los desafíos: ¡ah sí,  amigos!, ¿creían que iba a ser fácil?  No, no es nada fácil aprovechar las delicias de la playa “do Forte”.  Deberán armarse de paciencia y perseguirla como a una “garota” esquiva.

Para empezar, poca gente sabe que existe, no aparece en los mapas, ni hay fotos de ella. No tiene una barraca donde tomar una caipi, y no se conecta a otras playas. Es una desconocida solitaria. Y lo peor es que aparece y desaparece. O sea que podemos estar frente a ella y no verla.

No se trata de hechicería. Es que la marea la cubre por completo. Ahora, si uno es insistente y se encarga de averiguar en qué momento la marea estará en su punto más bajo, o mejor aún, en qué día del mes las mareas son las más bajas, habrá un día y unas horas en que se la podrá aprovechar al máximo. Yo no sé mucho de mareas y si supiera no les pasaría toda la data, porque a esa playa se llega con el deseo, no con un guía de turismo. Lo que sí haré es estimularles el deseo, de buena que soy, nada más, para que alguna vez la disfruten.

De arena, tan solo una bahía chiquita enmarcada por el Fuerte y la ladera del Morro con su faro en lo alto. De agua, una pequeña extensión de poca profundidad rodeada por formaciones rocosas y, aquí viene lo mejor, entre las rocas piletas de agua cristalina, cálida, mansa. No hace falta llevar snorker. Puede uno caminar mirando hacia abajo y verá los peces de color. O sentarse en una roca a tomar sol con los pies chapoteando en el agua. Algunas piletas son un poco más grandes y profundas como para hacer varios “largos” en el estilo que uno quiera, croll, espalda, mariposa, perrito.

Se puede caminar por sobre las rocas llegando al borde donde golpea con fuerza el mar y sentarse a recibir un baño de espuma fresca, o llevar una caña y pescar hasta que nos corran las olas. También sacar “aquellas” fotos del Morro, con una perspectiva que pocos tienen del lugar.

Es posible incluso ir hasta la Primera Playa a través de las rocas, pero ¡ojo!, puede ser peligroso y no es posible arrepentirse a mitad de camino, pues la marea habrá crecido. Sólo para los que tienen muy buen estado físico, y nunca con niños.

Como ya habrán podido deducir, la playa está al lado del viejo Fuerte cuyo nombre no recuerdo, lo cual no importa ya que todos en el Morro saben donde está. Pues bien, allí donde el Fuerte termina, hay una palmera enana como marcando el camino hacia esa misteriosa playa que será… o no será, según qué día y a qué hora se vaya.

No es mágico…pero se le parece bastante.

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