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Monerías jan 13

Dos servidos, uno esperando mesa

Dos servidos, uno esperando mesa

Hace unos años se los podía ver en los árboles y los primeros postes de luz en la Plaza. Ahora se han retirado de los lugares con tanto movimiento, pero siguen en la vegetación de todo el lugar. A veces hay que atraerlos con una banana, como a los pájaros, para verlos más de cerca, porque no son muy grandes. Los monos del Morro son graciosos cuando se desplazan, pero tienen una cara feísima hasta para ser monos. Suelen andar en familias de seis o siete, y hacer un recorrido estable por los árboles, por la mañana hacia abajo, por la tarde hacia arriba. Casi siempre la hembra va delante con un monito minúsculo montado en su espalda. Son precavidos y desconfiados, pero si se acostumbran a uno comen la banana de la mano.
Lo más lindo que tienen es la cola, el doble de larga que ellos, y a rayitas.
Es genial como se mueven, la velocidad de sus saltos y la estabilidad que obtienen con ellas. Sus chillidos son tan agudos que parecen silbidos. Por si nunca los vieron, acá van las fotos sacadas días pasados, antes de que se cayera el árbol por el que bajaban hacia la casa. Y si se entusiasman con ellos, a buscar una banana, colocarse en algún lugar con mucha vegetación, preparar los ojos para ver entre el follaje, y esperar. Por ahí tienen la suerte de verlos y más aún, ver un pájaro al que le dicen “pájaro mono”, casi tan grande como ellos, con una cola (emplumada, claro) con la que se ayuda para subir por las ramas.

a la mesa

a la mesa

En el Morro no hay excusa para no hacer algo. Ni las fiestas nocturnas ni las playas diurnas. El día es laaaaargo. Y la noche también.

comiendo de la mano

comiendo de la mano

Category: Español, Outras  | Tags: , , ,
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